Andrés Naudi y Celina Bratovich asumieron la conducción de la FIUNER para el período 2026-2030

En un acto marcado por la reivindicación de la universidad pública y la continuidad institucional, el Mg. Bioing. Andrés Naudi y la Dra. Bioing. Celina Bratovich asumieron formalmente sus cargos como Decano y Vicedecana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos. La nueva gestión, que se extenderá hasta el año 2030, buscará profundizar los ejes de vinculación territorial, innovación académica y defensa del sistema universitario nacional.

Durante su discurso de asunción, Naudi —quien posee una extensa trayectoria en la institución y en la gestión pública local— destacó que su llegada al decanato es el resultado de una construcción colectiva y no un logro individual. El flamante decano hizo especial énfasis en su historia personal y familiar como motor de su vocación docente.

Un camino basado en la educación como derecho

Naudi recordó sus raíces en el interior de Formosa, hijo de padres docentes, para reafirmar su postura sobre el rol del Estado:

«Allí aprendí el valor de la educación como herramienta de transformación social, como derecho y como oportunidad. Esa convicción sigue siendo, hasta hoy, uno de los pilares que orientan mi compromiso con la universidad pública».

El nuevo decano también valoró su experiencia en el vecinalismo de Valle María, asegurando que la gestión se basará en el diálogo y el respeto por la diversidad de miradas, priorizando siempre el interés colectivo por sobre las diferencias políticas.

La mirada estratégica de la Vicedecana

Por su parte, la vicedecana electa, Celina Bratovich, aportó una visión profunda sobre el modelo de institución que proyectan para los próximos años, enfatizando la necesidad de una universidad integrada y comprometida socialmente. Bratovich subrayó la importancia de superar la fragmentación entre las tareas de enseñanza y la vinculación con la comunidad.

«La universidad pública argentina se constituyó sobre principios que continúan orientando nuestro horizonte: la autonomía, el cogobierno y el compromiso con la realidad social», afirmó Bratovich. Al referirse a los retos actuales, destacó: «Existe un conflicto histórico en la jerarquización de funciones: mientras la investigación suele concentrar prestigio y recursos, la extensión continúa siendo relegada a un lugar periférico. El desafío actual es la integralidad: promover una verdadera democratización del conocimiento donde el saber académico dialogue críticamente con las experiencias sociales».

Asimismo, la Dra. Bratovich advirtió sobre los riesgos de las lógicas de mercado en la educación superior y propuso líneas de acción directa para la FIUNER:

«Debemos recuperar una perspectiva que entienda el conocimiento como un bien público y un derecho social, evitando reducir la formación a la producción de ‘capital humano’. Esto nos plantea tareas concretas: avanzar en la curricularización de la extensión e integrar prácticas sociales en los planes de estudio. Se trata de una definición política para construir una universidad capaz de responder a los desafíos de su tiempo».

Desafíos académicos y estratégicos

La gestión 2026-2030 tendrá como prioridad la consolidación de los nuevos planes de estudio y el fortalecimiento de áreas estratégicas. Naudi mencionó que el rumbo no será improvisado, ya que la facultad cuenta con la guía del Plan Institucional Participativo.

«Tener un horizonte compartido, construido colectivamente, nos da claridad, previsibilidad y una base sólida para la toma de decisiones. El desafío es transformar esos consensos en acciones concretas».

En cuanto a la oferta académica e investigación, la FIUNER buscará potenciar disciplinas de vanguardia. Al respecto, el decano señaló:

«Continuaremos con el fortalecimiento de la investigación y el posgrado, consolidando áreas estratégicas como la bioingeniería y la bioinformática, pero impulsando el crecimiento de otras relevantes en estos tiempos como el transporte y la ciencia de datos».

Defensa de la Universidad Pública

El contexto nacional no estuvo ausente en la ceremonia. Ante las dificultades económicas que atraviesa el sector, Naudi cerró su alocución con un mensaje de resistencia y compromiso institucional:

«Asumimos este desafío en un contexto complejo para el sistema universitario argentino. Defender la universidad pública no es solo sostener un principio, sino asumir una responsabilidad cotidiana: garantizar su funcionamiento y sostener su capacidad de generar conocimiento».

Con la presencia de autoridades locales, docentes, no docentes y estudiantes, la nueva dupla de conducción inicia un ciclo que promete una Facultad de puertas abiertas, integrada al entramado productivo regional y enfocada en garantizar la permanencia y el egreso de sus estudiantes.

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